El
diseño de sitios Web es un área que se encuentra entre el arte
y la ciencia. Arte, por que la apariencia visual y
sonora que tenga un sitio web va ha ser un motivo más para el
aumento, mantenimiento y conservación del trafico. Ciencia,
por que cada día se buscan nuevas aplicaciones cada cual más
concreta y especifica, esto implica el desarrollo progresivo de los
lenguajes de programación, y dentro de cada uno, una inmensa variedad
de funciones a cumplir.
Dentro
del amplio conglomerado del diseño Web, se pueden diferenciar tres
grandes grupos de sitios Web, los estáticos, los dinámicos
y los mixtos.
Un
sito Web estático es aquel que permite una interacción mínima
con el visitante, simplemente ofrece información y esta información
es la misma a no ser que el webmaster actualice los contenidos del
sitio web. El contacto que el visitante mantiene con el responsable
del sitio web se limita a un número de teléfono publicado, el
e-mail, y según los casos también el formulario.
Un
sitio Web dinámico es aquel que permite una interacción con
el visitante para realizar ciertas funciones y puede ofrecer información
cambiante sin necesidad de la actuación del webmaster. Ejemplos es
esto son las bases de datos on-line que permiten, por ejemplo,
registrar una cuenta de correo electrónico o aquellas que ejecutan,
al realizar una compra on-line, el cargo en la tarjeta de crédito del
cliente de manera automática. Otro ejemplo, también muy común de
sitios Web dinámicos son aquellos que ofrecen cada día de manera automática
una foto nueva.
Hoy
día no es común encontrar sitios Web puramente estáticos o dinámicos,
lo mas común es encontrar sitios web que mezclan los dos conceptos.
Estos son los sitios Web mixtos. Así funcionan la gran mayoría
de sitios Web publicados, sin embargo el mayor desarrollo se esta
dando en el diseño de aplicaciones on-line, para de esta forma, poder
hacer cualquier tipo de gestión (que hasta ahora requería la
presencia en la propia oficina) desde cualquier ordenador en cualquier
parte del mundo. Ya no es preciso estar en la oficina para poder
emitir una factura o consultar los datos de los clientes y los
productos, ahora solo se precisa un ordenador conectado a la red. Esta
innovación ofrece también otras ventajas, dado que la información
ya no reside en un lugar físico, ya no es posible destruirla o que
simplemente se pierda por un incendio o robo.